martes, 6 de abril de 2010
Clase 31/03/2010
Discursos de la vanguardia chilena
Nicanor Parra
-la clase se inicia con el análisis de otro poema de Rojas:
RIMBAUD
No tenemos talento, es que
no tenemos talento, lo que nos pasa
es que no tenemos talento, a lo sumo
oímos voces, eso es lo que oímos: un
centelleo, un parpadeo, y ahí mismo voces. Teresa
oyó voces, el loco
que vi ayer en el Metro oyó voces.
¿Cuál Metro si aquí no hay Metro? Nunca
hubo aquí Metro, lo que hubo
fueron al galope caballos
si es que eso, si es que en este cuarto
de tres por tres hubo alguna vez caballos
en el espejo.
Pero somos precoces, eso sí que somos, muy
precoces, más
que Rimbaud a nuestra edad; ¿más?,
¿todavía más que ese hijo de madre que
lo perdió todo en la apuesta? Viniera y
nos viera así todos sucios, estallados
en nuestro átomo mísero, viejos
de inmundicia y gloria. Un
puntapié nos diera en el hocico.
-Comentarios: la reiteración de los versos no es ripiosa; parece la conversación de un sujeto ebrio. Hay referencias a sujetos reales: Teresa, que puede ser Santa Teresa, la mística que experimentaba estados alterados de conciencia en su proceso espiritual. La precocidad de Rimbaud alude a la condición de poeta-niño, quien sí tiene la autoridad poética ante la voz que enuncia; por otra parte, se alude críticamente a la realidad y la falsa gloria.
Tema de la clase:
Nicanor Parra (San Fabián de Alico, Chillán, 1914 - )
-Tradición de familia artística. Su padre, profesor de primaria y músico. Su madre, Clara Sandoval, de origen campesino, costurera y empleada doméstica entre muchos otros oficios. De aquí emerge la visión de su familia pobre y esforzada.
-Etapas literarias:
-1935: Cancionero sin nombre, lo que Parra dice que fue un “pescado de juventud” (irónicamente como “pecado de juventud”); es una poesía narrativa, en la línea del romancero de García Lorca. Los protagonistas son campesinos. Es la misma línea en que escribió Óscar Castro.
-Cuando se traslada a Santiago llega al internado Instituto Nacional Barros Arana. Allí se forma junto a su amigo Jorge Millas (uno de los grandes filósofos chilenos). Fundan una revista y Parra comienza ahí a escribir ciertos poemas de tinte kafkiano. En ese tiempo conoció a Huidobro, Neruda, Oyarzún, y el AGC de “La Mandrágora”, entre otros.
-En ese proceso formativo e intelectual, se da cuenta que la poesía, hegemonizada por el intelectualismo de Huidobro y el estilo nerudiano, no da cuenta de los cambios sociales, que tiene un contexto de crisis (guerras), que el poeta es un sujeto real al que le ocurren cosas como a todos, que el lenguaje no da cuenta efectiva de las situaciones, falta el tono del habla chilena. Literariamente, producto de su estadía en Europa, conecta con poetas de otras tradiciones, escritores de tradición ilustrada que incorporan la cultura popular, recogen la oralidad y la traspasan al texto literario. Descubre a su vez que esto ya había sido hecho en la edad media española y francesa. Esto le activa su reflexión y se inspira para recoger el habla chilena y la cultura popular urbana, considera a Pezoa Véliz como poeta popular, incluso la lira que sigue la tradición de la décima.
-1954: experimenta un cambio en su poesía. Esta se evidencia en la publicación de Poemas y Antipoemas, libro que cambia toda la poesía de habla hispana.
-Hay un evento literario que marca la crítica con respecto a este tema: en Concepción, el año 1958, se efectúa el Primer encuentro (inter)nacional de escritores, coordinado por Gonzalo Rojas. En ese evento, participaron grandes autores como Parra, Oyarzún; Carpentier, Alen Ginsberg (pieza clave del movimiento beat, amigo y seguidor de Parra que lo introduce a USA).
-La poética de Parra incorpora la ficcionalización de la voz poética. R. Browning ya lo había hecho incorporando en lengua inglesa con el “diálogo dramático”, que es un tipo de poema hablado con una voz ficticia. Es referencial también para él la poesía de Ezra Pound, en la idea de que la poesía debe ser como se habla, una poesía discursiva: “Poetry as speech”. Parra dirá que se debe escribir como se habla.
-El gran acierto de Parra es consolidar la incorporación de elementos no poéticos a la poesía, donde surge la antipoesía; la voz de la calle, la realidad simple, los eslóganes, la frase hecha, que evoca el arte dadá y la estática del "Ready made" de Marcel Duchamp.
-Un ejemplo de versos de Parra, que no se escapan ni a la lógica de crear un poema según lo canónico del género, pero que juegan de manera irónica con el mismo:
"El poeta es un simple locutor (11 versos)
No responde por las malas noticias" (11 versos)
-Para Parra es importante la precisión y a su vez el juego irónico desmembrado de lo clásico. Recuerda de algún modo a Huidobro: "el adjetivo cuando no da vida, mata".
-En la estética de Parra se advierte la desacralización del mundo, un sujeto lírico que se autoironiza, pone situaciones absurdas que generan humor negro, desinstala lo sagrado, sin obviar el sentimiento religioso en su poesía. Es una poesía de lecturas múltiples, que aparenta ser fácil, sin embargo está llena de referencias culturales que operan a modo de signos y que deben ser redecodificados
-Esto lo hace en un tono absolutamente paródico como en su libro Sermones y prédicas del Cristo de Elqui, publicado en el año 1977 en plena dictadura militar.
-Es en este libro donde el personaje del Cristo de Elqui se transforma en su voz poética y viene el diálogo dramático que aprendió de Browning.
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